NOSOTROS
Experiencias que dejan huellas.
En Altos del Charabón ofrecemos experiencias educativas, recreativas y emocionales que buscan generar un vínculo real entre los niños, la naturaleza y los animales. Nuestra propuesta se basa en el aprendizaje a partir de la vivencia directa, el juego y el contacto con el entorno natural, siempre con información cuidada, clara y significativa.
Hace más de 20 años que recibimos grupos educativos, familias y visitantes, con el objetivo de que cada niño se vaya con una sonrisa, con preguntas, con curiosidad y, muchas veces, queriendo ser “granjero”.

Nuestra historia
Altos del Charabón nació de una manera simple y genuina, casi sin buscarlo.
Desde siempre, los animales formaron parte de nuestra vida cotidiana. En la familia era habitual regalarnos animales y árboles frutales en fechas especiales, y la chacra comenzó siendo, simplemente, un lugar donde convivían animales cuidados con cariño y respeto.
Con el tiempo, y a partir de la mirada de una amiga vinculada a la educación, surgió una pregunta que lo cambió todo: ¿por qué no compartir este espacio con niños y niñas, y convertirlo en una granja didáctica? La idea era sencilla: lo mismo que se contaba con pasión sobre los animales, contarlo a los niños, pero desde la experiencia directa.
Así nació Altos del Charabón como granja didáctica, hace más de 20 años. De manera orgánica, comenzaron a llegar los primeros grupos y, con ellos, la necesidad de construir propuestas con sentido, contenido real y experiencias significativas.
Desde entonces, el crecimiento fue acompañando una convicción clara: no se trata solo de visitar una granja, sino de vivir experiencias que dejen huellas. Enseñar desde el contacto directo, la observación, las preguntas, las anécdotas y la emoción; brindar información cuidada y verdadera; y generar un vínculo respetuoso entre los niños, la naturaleza y los animales.
Hoy, Altos del Charabón es un espacio donde conviven aprendizaje, juego y afecto. Un lugar al que muchos niños se van diciendo que quieren ser granjeros, y que muchas maestras recomiendan porque encuentran aquí algo diferente: variedad de animales, profundidad en los contenidos y vivencias que realmente permanecen.

